Pista de Valdeinfierno
Las pistas forestales y los incendios destruyen reiteradamente los hábitats más valiosos de Sanabria.
Las zonas de más alto valor natural no están protegidas de una forma efectiva dentro de los Espacios Naturales.
Los Espacios Naturales en general son declarados en el marco administrativo de las normas jurídicas de protección de la naturaleza. Su localización y objetivos de conservación se aplican en un territorio debido a la presencia de altos valores de especies o hábitats que deben ser mejor conservados y/o protegidos estrictamente de la destrucción que provocamos los humanos con las actividades económicas de todo tipo.
Los Espacios Naturales Protegidos (ENP) se dotan de herramientas propias para compatibilizar las actividades que producen impactos ambientales en una dinámica social que se beneficie económicamente de la conservación de los valores naturales y no de su destrucción, que es el patrón general fuera de los ENP; por lo tanto la conservación y las actuaciones sostenibles con la naturaleza deben ser puestos en el centro del desarrollo social de los núcleos de población que pueden estar dentro de ellos.
Todo el término municipal de Porto de Sanabria dispone del privilegio de estar integrado tanto en el Parque Natural (PN) del Lago de Sanabria y Sierras Segundera y de Porto, como en la Zona de Especial Conservación (ZEC) del Lago de Sanabria y Alrededores, dentro de la red Natura2000. Esto es así desde hace mucho tiempo, y por ello todas las actividades (privadas y púbicas, personales o de origen en las administraciones) deberían cumplir los requisitos de evaluación previa y prevención ambiental para no causar daños en la naturaleza. Y especialmente en estos sitios se debería hacer una evaluación exhaustiva y pormenorizada.
Más recientemente la Confederación Hidrográfica Miño-Sil ha nombrado la zona de la cuenca del Bibey, aguas arriba del embalse de San Sebastián y todos sus afluentes, com RESERVA FLUVIAL NATURAL, basándose en sus valores naturales, en especial la calidad del agua y de la flora y fauna acuáticas.
En la primavera de 2026 y bajo el paraguas de las actuaciones post-incendio al desastroso evento ocurrido en agosto de 2026, que abrasó y destruyó casi toda la Sierra Segundera, se han iniciado unas obras pantagruélicas en el arroyo de Valdeinfierno, y todo su entorno en el tramo final de su cauce, antes de entregar aguas al río Bibey junto al puente de la Freita. Obras desastrosas para la conservación de todos los valores naturales de esta zona, y también con previsibles efectos perdurables de arrastres de inertes y de mayor penetración de vehículos en la sierra. Cuanto más accesos hasta las zonas altas sensibles hay y más fácil es transitar por ellos, mayor es la presencia indeseable de vehículos de todo tipo, y de personas con todo tipo de intenciones poco respetuosas con el medio natural.
Historia cartográfica de la nueva pista en el arroyo de Valdeinfierno
En la siguiente galería de fotografías se puede observar el estado post-incendio del valle de Valdeinfierno, y el aspecto de la nueva pista forestal recién roturado el terreno con maquinaria pesada de Tragsa, que todavía se encuentraba presente en la obra el 24 de junio de 2026.
Una pista forestal con dimensiones y aspecto de un camino entre pueblos o de plataforma de una carretera comarcal.
LA PENDIENTE Y LA PLUVIOSIDAD CARACTERÍSTICA DE ESTA ZONA SON CLAVES PARA QUE A PARTIR DE ESTA OBRA SE PRODUZCAN SUCESIVOS EVENTOS DE VERTIDOS DE INERTES A LA RED HIDROGRÁFICA DEL ARROYO VALDEINFIERNO Y AL RÍO BIBEY.
EN UN TRAMO CONSIDERADO COMO RESERVA FLUVIAL NATURAL POR LA CONFEDERACIÓN HIDROGRÁFICA DEL MIÑO-SIL.
Estas son las consecuencias de los arrastres de cenizas e inertes procedentes de las laderas de toda la montaña hacia los cauces del Valdeinfierno, el Bibey y otros tributarios menores.
ALGO QUE ES UNA CONSTANTE DESDE HACE 20 AÑOS TRAS EL PRIMER MEGAINCENDIO EN LA SIERRA SEGUNDERA, Y QUE SERÁ MÁS IMPORTANTE Y FRECUENTE A PARTIR DE AHORA COMO CONSECUENCIA DE LA CREACIÓN DE LA NUEVA PISTA FORESTAL.
El valor ambiental de la Sierra Segundera se había preservado durante muchas décadas mediante un uso tradicional y sostenible de sus pastos y un especial respeto por la red hidrográfica, que es la auténtica joya de esta montaña. En los últimos años, cuando la limitación de agua empieza a ser una realidad, se está favoreciendo la proliferación de numerosos accesos a todos los santuarios naturales de la Sierra y unos cambios en la ganadería para hacerla más industrializada (rentable) que son incompatibles con la conservación a largo plazo de los valores naturales y las razas autóctonas. Incompatible con todo lo que considerábamos el legado principal de la localidad portexa.
Proteger los valores naturales no debería ser doblegado por ninguna otra presión social, ya que es un objetivo nuclear de los Espacios Naturales.
