LLUVIA INVIERNO-PRIMAVERA18

Siguen las precipitaciones abundantes de este invierno y primavera 2018

Durante los meses de diciembre-17 a mayo-18 se han registrado en la estación del Programa Bianual Intensivo, situada en las orillas del lago de Sanabria precipitaciones constantes que han venido a paliar de déficit de precipitaciones de años anteriores. En concreto se ha registrado lluvia o nieve en 85 de los 176 días analizados.  


En la siguiente gráfica se puede observar la evolución de las precipitaciones mensuales en el invierno y primavera de 2018 (desde 1 de diciembre hasta el 31 de mayo). Con una suma total de precipitación que supera 774 mm.


En la siguiente gráfica se muestran los rangos de datos diarios de precipitación a lo largo de estos meses. El valor máximo es de 3,2 mm en 10 minutos obtenido el día 9/marzo/18 a las 22:00 h. El máximo valor diario se obtuvo el 10 de diciembre con 68 mm.

En el periodo analizado de los 90 días de invierno se registraron precipitaciones (llovió o nevó) en 49 días; y en los 31 días de marzo únicamente no se registraron aportes en 5 días. Este mes resultó especialmente húmedo con un registro total de 380,6 mm.

En marzo de 2018 se registraron precipitaciones casi todos los días del mes.

Estos datos demuestran que en este periodo las precipitaciones ni siquiera han alcanzado la mitad de lo habitual en los registros máximos históricos en la zona; a pesar de la impresión generalizada en la población de que ha sido un invierno “demasiado” lluvioso. Sin duda los inviernos habitualmente más secos que este de las últimas décadas nos hacen olvidar lo lluvioso que era el clima de Sanabria hace unos 60 años.

La serie de pluviometría recogida en la monografía climática de Garmendia (“El clima de la provincia de Zamora“, 1968) muestra valores anuales máximos de 1.229 mm en S. Martín de Castañeda, 1.569 mm en Ribadelago, y 1.465 mm en Puente Porto en el intervalo de diciembre a mayo del año hidrológico 1959-1960. El año más húmedo de todo el registro disponible en Sanabria.

Por lo tanto los datos de este último invierno-primavera representan apenas la mitad de las cantidades de precipitación de cuando en Sanabria llovía y nevaba de verdad. Un dato realmente preocupante y que demuestra los cambios recientes en los patrones climáticos del NO de la Península Ibérica. Cambios que afectan muy especialmente a los ecosistemas acuáticos, y a sus comunidades biológicas.

La entrada de caudal durante todo el invierno y la primavera por el río Tera y sus tributarios, debido de elevados aportes desde la Sierra Segundera, contribuyen a aumentar la tasa de renovación del agua en el lago. Y de esto dependerá en gran medida la ecología del lago en los próximos meses.

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SIN LLUVIA NOV17

Siguen las elevadas temperaturas diurnas y muy escasas precipitaciones en todo el mes de noviembre

Durante el mes de noviembre de 2017 se han registrado en la estación del Programa Bianual Intensivo, situada en las orillas del lago de Sanabria temperaturas promedio máximas y mínimas más elevadas que en los mismos días de 2016; hasta superar los 19ºC el día 16 en 2017. 

En la siguiente gráfica se pueden observar la evolución de las temperaturas máximas y mínimas diarias de ambos años (30 días, 4.321 mediciones en cada serie de datos).

El intervalo de oscilación térmica de noviembre de 2016 fue de -0,4 – 18,96 ºC, mientras que en el año actual fue de -1,46 – 19,23 ºC; y mientras que la temperatura mensual media fue de 7,12 ºC en 2016 y ha sido de 8,13 ºC este año 2017, a pesar de la llegada de las heladas en los días del mes.

En las siguientes gráficas se muestran los rangos de datos diarios a lo largo de los 30 días del mes de noviembre de ambos años.

Sin embargo las principales diferencias climáticas de 2017 han venido marcadas por la escasez de lluvias todo el mes. Mientras que en septiembre de 2016 se recogieron más de 65 mm de lluvia, en este año se han recogido apenas 55 mm.

En 2016 únicamente 9 días tuvieron datos nulos de precipitación, mientras que en 2017 no ha llovido nada en 23 días.

En general estos datos muestran que los suelos, turberas y humedales de la cuenca del lago tienen que soportar ahora déficit hídrico de otoño y durante varias semanas más de lo que muestran los registros históricos de precipitaciones.

La serie de datos 1961-2006 de la estación AEMET de Puebla de Sanabria muestra un promedio de 121 mm de lluvia en noviembre, y es de esperar una precipitación mayor en el entorno del lago; tal y como demuestran los valores recogidos en la monografía climática de Garmendia (1968) con 202 mm en S. Martín de Castañeda (1934-1963) y 166 mm en Ribadelago (1942-1963).

Las elevadas temperaturas en el ambiente repercuten en gran medida en toda la masa del agua del lago ya que ayuda a mantener la estratificación durante más semanas que hace décadas.

La escasa entrada de caudal por el río Tera debido a los pocos aportes de caudal en la Sierra también contribuye a la estabilidad de la estratificación en el lago.

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